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La alpaca
Por. Jane C. Wheeler
CONOPA, Los Cerezos 106, Lima 3, Perú; email: jwheeler@conopa.org
La alpaca es la más pequeña de los camélidos domésticos y se asemeja a su probable ancestro, la vicuña (L.v. mensalis), en ciertos aspectos morfológicos y organización social.
La distribución actual de la alpaca es un producto de la historia de los países andinos (Fig. 1.8). Desde su domesticación hace 6,000 años en las punas centrales del Perú (Wheeler 1984 a y b, 1986), la crianza de alpacas fué llevado por el hombre a los valles interandinos hace 3,800 años, según las evidencias procedentes de los sitios arquelógicos de Kotosh, Huánuco (1,900 m.s.n.m.) (Wing 1972) y de Huacaloma, Cajamarca (2700 m.s.n.m.) (Shimada 1985). Finalmente, es probable que se extendió a las costas del norte (Shimada y Shimada 1985) y del sur (Wheeler material inédito) hace 1,000 a 900 años. A consecuencia de la invasión española del siglo XVI, tanto las alpacas como las llamas fueron diezmadas y desplazadas de la costa y los valles interandinos hacia las elevaciones más altas de los Andes donde se encuentran hoy (Flores Ochoa 1982). Actualmente la distribución de la alpaca se extiende desde Cajamarca (de reciente reintrodución) y el norte del Departamento de Ancash, hasta el Lago Poopo en Bolivia, con un número muy reducido de animales en el norte de Chile y el noroeste de la Argentina. En toda esta area se localizan a elevaciones de y/o superiores a 4,000 m.s.n.m. Aunque no existe evidencias paleontológicas (Hoffstetter 1986) ni arquezoológicas (Miller y Gill 1990) de la previa existencia de alpacas en Ecuador, en 1987, se ha introducido alpacas chilenas a los Andes ecuatorianos (Meisch, 1987).
La alpaca ha sido seleccionada como productor de fibra durante un período de por lo menos 3 mil años (Wheeler 1984 a y b). Durante este proceso, hubo un incremento en el longitud de la fibra y modificación en su forma, dando origen a los fenotipos Huacaya y Suri. Es probable, dado al extremo control ejercido sobre la reproducción durante el Incanato (Murra 1965, 1975), que estos tipos son la herencia de razas antiguas que han perdido su integridad a consecuencia de la conquista española.
Alrededor del 90% de las alpacas pertenecen a la variedad Huacaya (Fig. 1.9), caracterizada por un abundande crecimiento de fibra que cubre el cuerpo, piernas, y cuello, además la frente y mejillas de la cara formando copete y patillas que llegan a cubrir los ojos. La cara y los cuatro patas estan cubiertos de pelo corto. La fibra es rizada dando el animal una apariencia esponjosa semejante al ovino Corriedale. El crecimiento anual de la fibra es de 9 a 12 cm longitud con un promedio de 11.56 cm (Carpio y Santana 1982), con una densidad folílicuar promedio de 15.93 por mm2 (Carpio y Solari 1982b). En contraste, la fibra del Suri, es lijeramente ondulada, más sedosa, lasio y de mayor crecimiento longitudinal (10.40 a 20 cm con promedio de 14.58 cm vs 11.56 cm anual)(Carpio y Santana 1982), con densidad folícular promedio de 17.29 por mm2 (Carpio y Solari 1982b). La distribución corporal de la fibra es lo mismo que en la Huacaya, pero debido a su estructura, cae desde la linea media de la espalda a ambos lados de cuerpo, dando apariencia a un ovino Lincoln, y llegando hasta el suelo si el animal no es esquilado. La fibra de ambas variedades exhibe poca calidad afieltrante, con diámetro promedio de 26 a 28 micras y variación entre 10 y 50 micras (Carpio y Solari 1982a). Además de los fenotipos Huacaya y Suri, también existen animales con fibra de características intermedias. La relación de 9 Huacayas por cada Suri es aparentemente producto de cruzamiento al azar. No está claro hasta que punto los pastores tradicionales, propietarios de 80% de las alpacas, seleccionan por las caracteristicas de uno u otra variedad, pero si sabemos que al cruzarse dos animales del mismo fenotipo la repetibilidad fenotipica no es consistente. Por lo que no se puede considerar a estas dos variedades como verdaderas razas.
La coloración del pelaje de la alpaca es mucho más uniforme que la llama, indicando que es producto de selección para producción de fibra. Varía desde blanco a negro y marrón incluyendo todos los tonos intermedios. La demanda industrial por fibra blanca ha contribuído a la eliminación de la variación de colores en las poblaciones andinas durante los últimos años. En 1970 el Perú produjo aproximadamente el 80% de la producción mundial de fibra de alpaca (4,875.3 toneladas)(Flores Ochoa 1977). El 90% de esta producción fué exportado y el saldo destinado a la artesanía local.
En lo referente al peso vivo, hay bastante discrepancia en las cifras publicadas debido a que no consideran el peso del vellón. En un estudio realizado en 15 alpacas machos y hembras recién esquiladas de 3 años 9 meses a 10 años 9 meses de edad procedentes de La Raya, Cuzco, se encontró un peso vivo promedio de 59.4 ± 7.3 kg, en los machos (n=7) el peso promedio fué 62.66 Kg, y los hembras (4 preñadas y 4 vacías) fué de 59.25 Kg (Wheeler y Reitz 1987). En otro estudio Novoa et al. (1974) reportaron peso promedio de 56 ± 4 kg para animales adultos. Estas cifras indican un mayor peso para la alpaca, en comparación con la vicuña, 45 a 55 kg (Franklin 1982). Sin embargo, hay coincidencias en el tamaño de animales adultos, con una alzada a la cruz registrada entre 80 a 90 cm (Gilmore 1950), 90 cm (Cabrera y Yepes 1960) y 94 a 104 cm (Franklin 1982) en la alpaca, comparada con 86-96 cm en la L.v. mensalis (Franklin 1982).
Es imposible estimar la población prehispánica de alpacas en la zona Andina. Según evidencias arqueozoológicas la zona de crianza prehispánica incluía, además de zonas altoandinas, valles interandinos y costeños, por lo cual la pobación debió ser mucho mayor. El impacto de la invasión Europea del siglo XVI fué de tal magnitud, según los documentos de la epoca, que los rebaños de alpacas y llamas casi desaparecieron (Flores Ochoa 1977). Sin lugar a dudas, una de las consecuencias de este proceso ha sido el empobrecimiento genético de la alpaca.
Actualmente el 89% de la población andina de alpacas estan localizadas en el Perú, y el 10% en Bolivia (Cuadro 1.1). Durante los últimos 25 años la población de alpacas en el Perú ha sufrido una considerable merma disminuyendo de 3,290,000 en el año 1967, a 2,855,000 (1971), a 2,444,800 (1976), y 2,401,805 (1980) (Flores Ochoa 1980). Se estima que la población es de 2,510,912 en 1986 (Laboratorios Philipps 1986).
Apesar de 6,000 años de domesticación, el comportamiento de la alpaca contiene rasgos de la organización social de la vicuña. En rebaños compuestos de machos y hembras, los machos tratan de establecer dominio sobre las hembras demostrando el típico comportamiento polígamo territorial de la vicuña (Fernandez Baca y Novoa 1968, Novoa et al. 1973). Los machos disputan por determinar su posición en la jerarquía social, mediante amenazas y ataques agresivos. No existen informes de crianza de alpacas en condiciones semejantes al sistema utilizada para llamas en Alota (Tomka 1990). En general, los sistemas de crianza de alpaca utilizados en los paises andinos, estan diseñados para modificar el comportamiento de estos animales.
Debido al status de animal domesticado, la biología reproductiva, los enfermedades, los requerimientos nutricionales y las adaptaciones fisiológicas a altura de la alpaca han sido objeto de múltiples estudios y detallados en los siguientes capítulos del presente volumen. Vale la pena anotar, sin embargo que la gestacion varía de 342 a 345 dias en la alpaca, comparada con 330 a 350 en la vicuña, y que el peso de la cría al nacer es de 6 a 7 kg y 4 a 6 kg respectivamente (Franklin 1982).
Igual a la vicuña, la alpaca escoge las especies y partes de plantas más suculentas, pero mientras que las vicuñas dan preferencia a los graminéas cortas, las alpacas tienen alta preferencia por las herbáceas. Raramente comen los pastos toscos amacollados, y solamente ramonean cuando hay extrema necesidad. Durante la estación seca aumenta el consumo de gramíneas cortas de 29% a 38%, en reemplazo de las herbáceas que forman 42% de la dieta en la época lluvioso y bajan a 35% durante los meses de sequia (San Martin 1991). En contraste con la llama, la alpaca es un animal oportunista, demonstrando mayor adaptabilidad para variar sus hábitos selectivos (San Martin y Bryant 1987). Al igual que las vicuñas, las alpacas tienen que tomar cada día. También demuestran la misma afinidad al agua, buscando pisar en cualquier lugar mojado, quedan paradas en fuentes de agua y se bañan submurgiéndose hasta la quijada.
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Articulo tomado de:
Wheeler JC (1991) Origen, evolución y status actual. En: Fernández-Baca S (ed) Avances y perspectivas del conocimiento de los camélidos sudamericanos: 11-48. Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Santiago, Chile. |